BMW — Roma

Desde €350 al día.

BMW reúne en su gama algo poco frecuente: ingeniería deportiva alemana que no sacrifica comodidad de viaje largo. En Roma, esa doble personalidad encaja mejor de lo que parece. Cinco modelos BMW componen nuestra selección actual —430i Cabrio, X7 40d M, M2, iX M60 y X5 M-pack 30d—, cada uno pensado para un uso distinto de la ciudad y sus alrededores. El 430i Cabrio es la opción obvia para recorrer Via Veneto con la capota abierta en abril o mayo, cuando el sol romano calienta sin asfixiar. Cuatro plazas reales, no simbólicas, y un perfil lo bastante contenido para moverse por calles estrechas del Prati o aparcar en los subterráneos cerca de Termini sin maniobras heroicas. Para familias o grupos que planean excursiones más largas —los Castelli Romani, una jornada completa hacia Orvieto por la A1, o incluso el tramo ambicioso hasta la Costa Amalfitana con noche fuera—, el X7 40d M ofrece siete plazas, 352 CV de diésel y un nivel de confort en autopista que convierte las tres horas hasta Nápoles en algo llevadero para todos los pasajeros. El X5 M-pack 30d es su alternativa más ágil: cinco plazas, misma filosofía SUV, pero más manejable si el destino incluye pueblos de colina como Frascati o Tivoli, donde las calles se estrechan sin aviso. Quien busque carácter deportivo puro tiene el M2: compacto, trasero, directo. No es un coche para cruzar Italia, pero sí para disfrutar una mañana por la SS218 hacia el lago Albano o un trayecto rápido desde Fiumicino hasta el centro. Y el iX M60 añade una dimensión eléctrica a la flota —par instantáneo, silencio de marcha, acceso sin restricciones a zonas de bajas emisiones— con prestaciones que no piden disculpas frente a ningún modelo térmico de la gama. Las tarifas parten de 350 € al día. La entrega puede coordinarse en Fiumicino (FCO), Ciampino (CIA), hoteles fuera de la ZTL del centro histórico o puntos acordados en el distrito EUR. Conviene recordar que la zona de tráfico limitado de Roma —que cubre Tridente, Trastevere y el Centro Storico— opera con cámaras automáticas; organizamos cada recogida teniendo en cuenta esas restricciones para evitar multas innecesarias. Si el plan incluye varios días de ruta —Umbría, Toscana, costa tirrénica—, los modelos SUV de la gama BMW son especialmente coherentes: maletero generoso, asistentes de conducción en autopista y consumos diésel que no obligan a paradas constantes. Para quien llega en crucero a Civitavecchia y quiere conducir los 65 km hasta Roma por su cuenta, el X5 o el iX M60 ofrecen una primera impresión de Italia considerablemente más cómoda que cualquier transfer estándar.

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